Estos tres cachorrillos están para comérselos. Mirad el de la izquierda del todo... ni siquiera ha abierto los ojos aún. Se nota al primer vistazo quién es el hermano mayor. En el cuadro de la izquierda es el que domina... en el centro, está en primera fila con los otros detrás... y a la derecha se ve que, cuando se pelean jugando, lleva las de ganar.
Son una monada. ¡Demasiado! No me gusta mucho hacer cuadros con temas demasiado blandos... ¡demasiado fáciles! Pinté estos tres cuadros pensando que alguien los compraría juntos. Pero no, los acabaron separando.
Un día, en el Country-show, un amigo de mi padre al que no había visto desde hacía 30 años, vino y me dijo a voz en grito :
"Cyrille, vengo a comprarte un cuadro". Yo me sentía mortificado ante mis compañeros artistas. Como iba con una pierna escayolada, iba en una silla de ruedas eléctrica de la que no podía bajarse, así que pidió a su hija de 6 años que escogiera el cuadro que más le gustara. Obviamente escogió uno de los tres cuadros de cachorros. Más adelante, su abuelo me cogería cariño y me encargaría cuadros de forma regular. Un día me confesó al oído: "me encantan todos los cuadros que has pintado para mí, pero no me gustan tus cachorros de jack russell " .
¡Pues claro! ¡Lo había elegido su nieta... normal que al abuelo no le gustara!
Bueno, volvamos a asuntos más serios ...
Podéis elegir: o volvéis a "L'Impériale" o descubrís a "I Love", el jack russell con la oreja a la escucha.